ILP: Producción, consumo e ingresos percápitas de América Latina y del Caribe

Publicado: abril 10, 2019


En 2018 la producción registrada de carne de pollo eviscerado de Latinoamérica y el Caribe fue de 26,413.6 miles de toneladas métricas, en términos de crecimiento el 1.1% con respecto a 2017[1].  El crecimiento estimado para 2019 se moverá hacia una tasa del 2.3%, alrededor de 27,012.1 mil toneladas métricas partiendo de las expectativas de recuperación del sector avícola de Brasil que está enfocado en reconquistar clientes del sector externo a pesar de la volatilidad de los mercados. Brasil estaría destinando entre el 28.3%-30.2% de la producción nacional de carne de pollo hacia el mercado externo, se ubica siempre en los primeros lugares del mundo. En la Tabla siguiente se registran los seis productores más importantes de la región que registran el 87.8% de participación con respecto al total de la región.

        Fuente: Elaborado por el ILP para 40 países con base a datos oficiales, FAO y datos de gremiales afiliadas a ALA.

Aparte de Brasil destacan Argentina, Chile, México, Colombia, en cierta medida Uruguay, por consiguiente, la región podría canalizar en 2019 el 17.2% de su producción al comercio regional e internacional (excedente exportable) con la perspectiva de que los mercados avícolas globales se mantendrán altamente competitivos. En los últimos cinco años la participación del excedente exportable de la región promedió el 15.3% de la producción nacional debido a la volatilidad mostrado del mercado mundial de carne de pollo, que se caracterizó por las caídas en los volúmenes comerciales y los crecientes abastecimientos de otras proteínas de origen animal lo que han generado actualmente una mayor competitividad.  De acuerdo a Rabobank, para el 2019 la competitividad de la carne de pollo seguirá siendo elevada por la creciente oferta de otras proteínas especialmente teniendo en cuenta  la producción de carne de cerdo y la carne de vacuno por EE.UU[2] .  Escenario que estaría mezclando también una reducción de la economía mundial que podría tener riesgo o consecuencias de llegar a una situación de exceso de oferta en carnes. No obstante, Brasil es un productor eficiente al igual que Chile, Argentina, México y Colombia quienes ya se han posicionado positivamente en los mercados regionales e internacionales.

Producción y Consumo Aparente

Los datos de producción y consumo percápita que se han sido analizados por el ILP, se muestran en la Tabla siguiente y corresponden a 37 países de la región, el cómputo se ha elaborado con la información registrada de producción estimada de carne de pollo eviscerado de cada país[3], las exportaciones e importaciones de las principales fracciones arancelarias de éste alimento y la relación con la población registrada también en cada país.  En general el panorama histórico ha sido positivo y las expectativas de producción y consumo lo son también, a no ser la crisis avícola que atraviesa Venezuela, la que durante el periodo 2014-2018 se ha deteriorado notablemente estimándose el 30.7% de contracción anual. Se suman también la contracción transitoria del sector avícola de Uruguay con un negativo 3.1% en promedio anual durante el periodo 2014-2018.

La oferta percápita interna (producción nacional/población) de los 37 países (incluyendo Venezuela) ha crecido en promedio anual el 0.39% entre 2014-2018. En 2018 la producción percápita registró 40.58 kg/año, así mismo este indicador varió en un rango de 39.7 kg/año – 41.20 kg/año.  Así mismo, la población total de los 37 países ha crecido al ritmo del 1.1% promedio anual. En consecuencia, las expectativas de crecimiento porcentual de producción percápita para el 2019 serán de 1.26%; en 2018 este indicador fue de 0.46%. La incidencia de la avicultura de Venezuela ha tenido un impacto negativo muy fuerte en este indicador, históricamente este país aportaba entre el 5.5%- 7.2% en la producción regional, pero en los últimos años se registró el 1.0% impactando los parámetros regionales.

También en la Tabla anterior se registran por país el Consumo Aparente, este indicador es el resultado de sumar a la producción nacional las importaciones y restar al mismo las exportaciones de un periodo determinado, el resultado se divide entre la población. Así, durante el periodo 2014-2018 el consumo aparente creció de manera proporcional al crecimiento poblacional. En efecto, en la Tabla referida el dato agregado regional ha registrado una tasa de crecimiento promedio anual del 1.05%, de igual manera los datos por país muestran un escenario caracterizado por dispersiones “moderadas” exceptuando a Venezuela.

La cantidad de carne de pollo que registra el indicador de consumo aparente regional incorpora también las importaciones de las fracciones arancelarias mayoritariamente de piernas, muslos o piernas unidas al muslo en estado frescos, refrigerados o congelados. Estas fracciones arancelarias representan las que representan el 73.2% del total de carne de pollo importado, más pollo entero y otras partes del pollo.  Las importaciones de la región en 2018 registraron 2,028.6 miles de toneladas métricas. México es el principal importador regional con el 42.1% del total, siguen en orden la República de Cuba (12.2%), Venezuela (10.2%), Guatemala (6.2%), Puerto Rico (6.1%), Chile (5.1%), Haití (5.0%), Colombia 3.1%, Perú (2.1%) y ocho países del Caribe cuyo porcentaje suma el 4.2%; el resto de países de los 37 analizados acumulan un porcentaje de participación el 3.7%.  De esta forma, las importaciones totales representaron en 2018 el 7.6% de la producción nacional, proporción parecida a los años anteriores.  Sin embargo, son los países del Caribe, exceptuando República dominicana, Belice y Jamaica los que importan volúmenes muy superiores a su producción y también ostentan un consumo percápita muy por encima de la media regional.

Por otra parte, las importaciones de México representan el 23.7% de su producción nacional.  Este indicador para América Central ubica a Guatemala con cantidades crecientes de importaciones registrando en relación a su producción el 32.4% en 2018.  En América del Sur las importaciones de Venezuela han llegado al 37.5% de su producción; en Chile el 14.4% respectivamente. En el resto de países de la región sur este porcentaje es muy bajo, aunque en Uruguay se está notando un comportamiento creciente de importaciones procedentes de Brasil.

Por el lado de las exportaciones éstas fueron en 2018 de 4,192.5 miles de toneladas métricas siendo Brasil el principal exportador con 3,685.4 mil toneladas. El comercio total de América Latina genera una diferencia de 2,367.4 miles de toneladas métricas (importaciones menos exportaciones) que se restan a la producción nacional para obtener el dato o la cantidad de carne de pollo para el consumo interno; es decir el consumo aparente.  El resultado de estas operaciones genera un promedio de 23,721.5 miles de toneladas métricas que al dividir esta cifra entre la población el resultado es de 37.3 kg/año como promedio ponderado de los 37 países de la región (la población total de los 37 países analizados en 2018 fue 650.8 millones).

Correlación entre el ingreso percápita y el Consumo percápita

En la Tabla siguiente se registran el indicador de correlación entre el ingreso percápita y el consumo percápita,  los datos obtenidos por país son el resultado de practicarse el estadístico denominado “ coeficiente  de Pearson[1]” . Este indicador sirve para determinar si hay algún grado de correspondencia implícita entre el consumo aparente con el ingreso percápita para una lista de 31 países de la región. Los datos de ingreso percápita están en Dólares corrientes de Estados Unidos de América, estos fueron obtenidos del Fondo Monetario Internacional (FMI). Por su parte, la selección de los países de la región se hizo para acoplar la comparación para los países que el FMI estudia su comportamiento de variables macroeconómicas y están a la fecha. El contraste se hizo con los datos de consumo aparente registradas en la tabla anterior.

Así, los coeficientes de correlación de Pearson para la lista de 31 países manifiestan la existencia de correlación fuerte, moderada, débil o la no existencia de relación entre el consumo percápita y el ingreso percápita. En la Tabla siguiente se muestran los coeficientes obtenidos por país con signo positivo y negativo.  El signo no atañe el grado relación sino la orientación.

Se observa que en diecinueve (19) países presentan un coeficiente con signo positivo y negativo, pero “fuerte” de correlación entre el ingreso percápita y el consumo aparente, es decir, el ingreso percápita es una variable que podrían estar explicando el comportamiento positivo o negativo del consumo aparente en estos países. Por ejemplo, con coeficiente de correlación negativa “fuerte” están Granada, Surinam y Uruguay. Con correlación positiva “fuerte” resultaron dieciséis (16); con coeficientes altos los países de América Central quienes muestran una alta correlación de entre las dos variables; en América del Sur son Perú, Bolivia, Chile y Guyana con el mismo comportamiento. En el caso de Venezuela la tendencia decreciente de la economía se refleja fuertemente en una tasa también decreciente del consumo percápita de carne de pollo.  Por otra lado, en diez países incluyendo a Argentina, Brasil, Colombia, México, Paraguay y cinco países del Caribe el consumo percápita podría estar correlacionado a otras variables que no son precisamente la del ingreso percápita, estas variables explicativas podrían ser los precios de la carne de pollo vs los precios y acceso a los sustitutos cercanos, el acceso físico de la población (supermercados y establecimiento, etc.) y también podría deberse a políticas alimenticias como ejemplo Brasil. Otro ejemplo podría ser la existencia de alta competencia del mercado interno entre sectores avícolas que independiente que el ingreso percápita sea inestable en el tiempo el acceso al consumo de carne de pollo se incremente por la competencia, ejemplo Paraguay.

El coeficiente de correlación de Pearson es una medida lineal entre dos variables aleatorias cuantitativas y se define como como un índice que puede utilizarse para medir el grado de relación de dos variables siempre y cuando ambas sean cuantitativas y continuas.

 

 

Descargar Documento: DATOS DE PRODUCION-CONSUMO-INGRESO PERCAPITA DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE 5 ABRIL 2019

[1] La región de América Latina y el Caribe comprende a 46 países territorios dependientes y departamentos de ultramar.

[2]La sigla CAGR (Compound Annual Growth Rate) promedio compuesto periodo 2014-2018

[3] Nan-Dirk Mulder Analista Senior sobre Proteína Animal en Rabobank. Resumen del informe “Previsiones para el 2019 del sector avícola” de marzo 2019.

[4] El peso promedio de un “pollo” para procesamiento oscila entre 4.0 y 4.2 libras (1.8 y 1.85 kg.), el estándar ya eviscerado oscila aproximadamente el 75% de su peso.

[5] El coeficiente de correlación de Pearson es una medida lineal entre dos variables aleatorias cuantitativas y se define como como un índice que puede utilizarse para medir el grado de relación de dos variables siempre y cuando ambas sean cuantitativas y continuas.

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