EL DÍA LATINOAMERICANO DEL POLLO SERÁ CELEBRADO ESTE VIERNES CON FOCO EN SEGURIDAD ALIMENTARIA Y DESARROLLO REGIONAL
América Latina produce 31,5 millones de toneladas de carne de pollo y responde por el 29,4% de la producción mundial.
02 de julio de 2026 – Productores, trabajadores, técnicos, empresas, entidades sectoriales y consumidores de toda la región celebrarán este viernes, 3 de julio, el Día Latinoamericano del Pollo.
La fecha se celebra anualmente el primer viernes de julio y fue establecida para reconocer la contribución de la avicultura a la alimentación, la nutrición, la generación de empleo, el desarrollo económico y la seguridad alimentaria de América Latina y el Caribe.
Los datos consolidados en el Informe de Carne de Pollo 2026, elaborado por el Instituto Latinoamericano del Pollo (ILP), vinculado a la Asociación Latinoamericana de Avicultura (ALA), dimensionan la importancia alcanzada por el sector.
En 2025, América Latina y el Caribe produjeron 31,5 millones de toneladas de carne de pollo, volumen equivalente al 57,6% de toda la producción de las Américas y al 29,4% de la producción mundial.
En términos prácticos, casi tres de cada diez kilos de carne de pollo producidos en el mundo tienen origen en la región.
La trayectoria de crecimiento también evidencia la capacidad de respuesta de la avicultura latinoamericana. Entre 2010 y 2025, la producción regional aumentó un 40,4%, al pasar de 22,5 millones a 31,5 millones de toneladas.
El crecimiento superó la expansión registrada en el mundo, del 35,8%, y en el conjunto de las Américas, del 36,1%.
La región también tiene una participación relevante en el comercio internacional. En 2025, las exportaciones latinoamericanas alcanzaron aproximadamente 5,74 millones de toneladas, equivalentes al 39,4% de las exportaciones mundiales y al 64,6% de todos los embarques realizados por las Américas.
Una producción orientada a alimentar a la región - Aunque América Latina ocupa una posición destacada en el comercio mundial, la mayor parte de la carne de pollo producida en la región abastece sus propios mercados.
El consumo regional alcanzó 27,4 millones de toneladas en 2025, con un promedio cercano a 41 kilos por habitante al año.
Los indicadores reflejan la presencia cotidiana de la carne de pollo en la alimentación latinoamericana y su papel como fuente de proteína de alta calidad, disponible, versátil y accesible para diferentes perfiles de consumidores.
“El Día Latinoamericano del Pollo será una oportunidad para reconocer a las miles de familias que trabajan diariamente en esta cadena, enfrentando grandes retos, y hacen posible que cientos de millones de personas tengan acceso a una proteína de calidad, que garantiza a la seguridad alimentaria. Celebraremos el alimento, pero principalmente a quienes lo producen y la contribución social y económica generada por esta actividad”, afirma Maria del Rosário Penedo de Falla, presidente de la ALA.
Del productor a la mesa - Detrás de cada plato de pollo existe una amplia red formada por productores, trabajadores de granjas, médicos veterinarios, técnicos, especialistas en nutrición, colaboradores de agroindustrias, distribuidores, comerciantes y profesionales de distintas áreas.
La actuación coordinada de esta cadena permite mantener el abastecimiento de los mercados, ampliar el acceso a los alimentos y generar oportunidades en comunidades rurales y urbanas.
Por esta razón, la celebración destacará no solamente las cualidades del producto, sino también la importancia de quienes trabajan diariamente para que la carne de pollo llegue con calidad, sanidad y regularidad a los hogares latinoamericanos.
Perspectivas para el sector - Los resultados del informe indican que la carne de pollo seguirá ocupando una posición central en el sistema alimentario regional.
El crecimiento de la producción por encima del promedio mundial, el elevado consumo interno y la participación expresiva en el comercio internacional demuestran la capacidad del sector para atender simultáneamente las necesidades de sus poblaciones y la demanda de otros mercados.
Para los próximos años, el desafío será sostener esta expansión con productividad, sanidad, bioseguridad, innovación, eficiencia en el uso de los recursos y capacidad de adaptación a las nuevas demandas de los consumidores.
El fortalecimiento de la producción local también será determinante para ampliar la disponibilidad de alimentos y reducir vulnerabilidades en una región marcada por diferentes realidades económicas, sociales y productivas.